lunes, 7 de diciembre de 2009

Un Hombre Justo

Un simple mortal luchaba con todas sus fuerzas

acarreando en sus piernas

la locura y la tristeza,

aun asi libremente se blandia

cual noble espada su corazon,

sus golpes eran amenazas para los humanos narcisistas

que sentian una ofensa su fiereza al luchar

todos,

querian verlo de rodillas arrastrandose rendido,


¿como podia ser que aquel se plantase frente al odio

a la pobreza y melancolia,

y hablase de amor?


cualquier ego se sentia destruido frente a la omnipotencia

de quien va en busca de sus sueños,


¿quien se creia acaso aquel?


nadie podra cambiar jamas al mundo, le repetian las viboras

pero con una sonrisa devolvia


¡yo aun lo intentare!


y se gano el odio de los engendros,

el desprecio y la envidia,

por llevar en sus brazos

desnuda a la verdad entumecida

rechazando formar parte de los circulos de hipocrecia

encendiendo la conciencia de los necios

rechazo todo credo, toda ideologia

rompio cadenas duras de falacia,

continuo luchando

por la utopia que sana todos los males

desde su cuna sin padres

los lobos le enseñaron la ventaja

de caminar en cuatro patas,

y le advertieron sobre los peligros

de caminar en dos,

en el final de sus dias

llego finalmente al altar de la cima

y dejo el cadaver de lo cierto alli

entonces los huesos se unieron y la carne transmuto

una figura de tal belleza

que solo los justos pueden comprender

aparecio, sonrio y dijo:


pideme un deseo


entonces el heroe volteo y susurro:


ya lo tengo todo.