Cada día me despierto soñándote,
mi amor…
que no es sano, que deje de buscarte y aparecerás,
dicen…
pero no tengo nada más importante que hacer,
cada sonrisa podría ser la tuya,
abandonada en un rincón oscuro podrías estar,
cuanto antes debo llegar a ti,
para evitar que el reloj marque otro minuto de dolor,
si ambos esperamos,
no avanzaremos hacia ningún lugar,
yo soy tu príncipe,
enfrentare a la muerte y a la soledad,
en nombre de los dos,
aunque digan que vivo fuera de la realidad,
y cada día muera un poco mas,
no renunciare a ti,
aunque nunca me devuelvas todo lo que aposte,
aunque el juego haya terminado ya,
y solo me recuerdes como un sueño viejo que dejaste morir,
y me esmere por algo que nunca será,
tu imagen es todo lo que tengo,
no hay otra cosa que sepa hacer,
mas que ir tras de ti.
miércoles, 15 de julio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario